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las
terapias sustitutivas constituyen una de las conquistas más significativas
de las últimas décadas.
La hemodiálisis y la diálisis peritoneal han permitido que miles
de enfermos puedan seguir viviendo y mantengan una elevada calidad de vida.
De aparición casi simultánea, el trasplante renal ofreció
una opción terapeútica alternativa aunque de alcance más
limitado, dado la escasez de órganos.
De
manera incesante durante los últimos 50 años, estas terapias
de reemplazo se perfeccionaron en gran medida gracias al invalorable aporte
de la bioingeniería y la electrónica. Estas disciplinas mejoraron
el diseño y la portabilidad de los equipos de diálisis, incorporaron
monitoreos electrónicos que garantizan bioseguridad, mejoraron la calidad
de materiales existentes y desarrollaron nuevos, y estandarizaron procedimientos
permitiendo de ese modo, la aplicación en gran escala de estos tratamientos.
El derecho constitucional a la salud y el bienestar y legislaciones de avanzada
aportaron lo propio para que tratamientos de tanto costo y complejidad estuvieran
disponibles para todos, tal cual sucede actualmente.
La
historia de ambas modalidades dialíticas es reciente. A pesar que Pim
Kolff en 1945 por primera vez hemodializara a un paciente con insuficiencia
renal aguda, y que en 1946 Frank J. Fine aplicara exitosamente la diálisis
peritoneal en la uremia, fue recién en 1960 que se efectuaron la primera
hemodiálisis crónica y la primera diálisis peritoneal.
Desde entonces y hasta el presente, hemos asistido a la expansión del
conocimiento fisiopatológico y al increíble desarrollo en membranas;
catéteres; accesos vasculares y peritoneales; concentrados, tratamientos
de agua, máquinas de hemodiálisis y cicladoras.
El proyecto Cenemar nace en el año 1987 en el Sanatorio Belgrano de
Mar del Plata.
Desde
su comienzo el compromiso fue ofrecer un tratamiento de la más alta
calidad y tecnología, acorde con el estado del arte de la especialidad.
Por ello, y antes que ninguno en la ciudad. ofreció hemodiálisis
con sistemas individuales de paso único (baño de bicarbonato;
concentración de baño variable programable, membranas de diálisis
sintéticas, etc.), empleó personal paramédico de nivel
universitario, y desarrolló un programa de diálisis peritoneal
continua ambulatoria y continua ciclada.
Para mantener el más elevado estandar al día con los avances
médicos, los equipos de diálisis fueron regularmente renovados.
Hoy, CENEMAR constituye la síntesis de todo el esfuerzo emprendido, tratándose del único centro en su tipo tanto por su privilegiada vista del Océano Atlántico marplatense como por su personal profesional altamente capacitado y sus sofisticadas instalaciones.
En
su permanente avance, las ciencias médicas continuan librando y venciendo
batallas en pos del objetivo último: mejorar la calidad y expectativa
de vida del ser humano.
En lo que respecta al área de la enfermedad renal crónica terminal,