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...Continuación

Las máquinas actuales, preparan su propio baño, mezclando agua pura con sales concentradas. El baño fresco así preparado, entibiado, con su composición final controlada es bombeado al dializador. De ese modo, no hay almacenamiento, siempre es baño fresco y controlado el que circula dentro del dializador tras lo cual es descartado (paso único) minimizando el riesgo de contaminación bacteriana o viral (hepatitis) y por ende el riesgo para el paciente. Asimismo permite personalizar la composición del baño para cada paciente.
Baño de bicarbonato:
El uso de bicarbonato en la preparación del baño de diálisis mejoró notoriamente la tolerancia hemodinámica. Los antiguos baños (a base de acetato de sodio) inducían hipotensión arterial, náuseas y vómitos, cefaleas, etc. Con el advenimiento del baño a base de bicarbonato estos síntomas han disminuído casi por completoComposición variable del baño de diálisis:
Como quedó dicho, el uso del baño individual entre otras ventajas, ofrece la posibilidad de personalizar la composición de sales de dicho baño a las necesidaes de cada paciente. Tanto el sodio, el potasio y el bicarbonato pueden ser modificados en mas o menos según prescripción médica.
Control volumétrico de ultrafiltración:
Durante la diálisis la mayoría de los pacientes deben perder una cantidad importante de peso (líquido) acumulado. El volumen de líquido (estimado en kilogramos de sobrepeso y expresado en litros), denominado "ultrafiltración" será inversamente proporcional a la diuresis residual que conserve cada paciente (menor cuanto más diuresis tenga).
Los equipos dializadores más modernos utilizan una tecnología sofisticada programable, que permite una exactitud menor a ±5 ml. La ultrafiltración puede efectuarse uniformemente a lo largo de toda la sesión de diálisis (lineal) o con patrones distintos y personalizables. Esto permite mejorar enormemente la tolerancia del paciente.
Detector de aire-clampeo automático de línea y manómetros de presión arterial y venosa:
La sangre del paciente circula a gran velocidad por el circuito extracorpóreo (entre 200 y 500 ml por minuto) impulsada por una bomba. Cualquier fuga o desconexión accidental podría producir tanto la pérdida de un gran volumen hemático como la entrada de importantes cantidades de aire a la circulación general.
Para prevenir esta temida complicación, los equipos cuentan con sensibles mecanismos de detección de micro burbujas que instantáneamente detienen la bomba de sangre y comprimen la tubuladura que va al paciente evitando el paso de aire. Se vale también

de mediciones permanentes de las presiones sanguíneas en el circuito extracorpóreo con límites superior e inferior programables que al ser superados responden con una alarma sonora y deteniendo automáticamente la bomba de sangre.
Detector de hemoglobina:
La rotura del filtro de diálisis, si bien es inusual, no es imposible. Para detectar la pérdida de sangre que ello produce, aún cuando sea microscópica, los modernos equipos cuentan con un detector de hemoglobina.
Este sensor, al ser activado por la presencia de sangre en el baño de diálisis instantáneamente interrumpe el tratamiento y obliga al reemplazo del dializador.
Bomba de infusión continua de heparina:
La heparina es el anticoagulante de uso más difundido en hemodiálisis. Su uso tiene un estrecho margen de seguridad entre lo que es una anticoagulación segura y un exceso de anticoagulación que puede inducir a hemorragias. La dotación de las máquinas de diálisis de un dispositivo programable que infunde cantidades conocidas y variables para cada persona ha logrado evitar dicha complicación.